Con el mundo bajo sus pies

miércoles, 20 de marzo de 2013


-¿Por qué no le das una oportunidad al amor?- dijo él mientras ella observaba desde la habitación la gran ciudad de noche que se postraba a sus pies.

-Ya le he dado una oportunidad. Y no ha resultado agradable.

Ella miraba el gran ventanal que él tenía en su habitación, casi cubría la pared entera y ante ella se encontraba Nueva York. ¿Qué hacía en el cuarto de él?

-Mis amigas- prosiguió ella- Solo piensan en acostarse con hombres, encima mayores que ellas.- añadió- 
Yo tengo dieciocho años y estoy en una ciudad extraña con ganas de comerme el mundo, no quiero encontrar un amor que me prohíba hacer lo que en este momento deseo hacer.

-Lo sé, pero ese amor no tiene por qué impedirte hacer lo que deseas. A ti te preocupa otra cosa.

Ella le miró confundida. Él se acercó a ella y agarró su mano. La obligó a ponerse en frene de las vistas.

-A parte de que siempre la vista engaña, no tienes confianza en nadie.

-No entiendo…

-Mira, levanta tu pierna.

-Pero me chocaré con el cristal…

-Shhh. Solo hazlo.

Ella levantó su pierna y descubrió que no había cristal en aquella ventana. Se asustó y dio unos pasos atrás.

-¿Si te pidiera ahora que andarás hacia delante, lo harías?

-¿Quieres que me mate o qué te pasa?

-Hazlo- ella negó- No dejaré que te pase nada. ¿Confías en mí?

Ella dudó. Tras unos segundos extendió su mano y cogió la de él. A continuación empezó a andar hasta quedar al borde del precipicio, respiró hondo y acercó su pie hacia el vacío, pero para su sorpresa tocó con un suelo, un suelo de cristal.

-¿¡Qué!?

-Te dije que las apariencias engañaban- sonrió él y se apresuró a ponerse en medio de aquel balcón de cristal- Solo necesitas confiar en la gente.

-¿Y a qué viene lo de las apariencias?- dijo ella algo divertida con aquella situación.

-Que no siempre todos tíos que parecen chulos y rebeldes son lo que parecen ser- dijo él mientras ladeaba la cabeza y una sonrisa se formó en su rostro.

-¿Me escuchaste hablar con mi amiga?- él asintió- Eres… eres de lo que no hay.

-¿Le darás entonces una oportunidad al amor?

-No-  él apartó la vista triste- Pero… a tu amor sí.

Entonces ella se adentró en aquel balcón de cristal y le besó. Ellos dos, solos, con el mundo bajo sus pies

9 canciones:

Ludymila dijo...

felicidades por el premio mi linda.

Fiore ♥ dijo...

Felicidadesss

-Melanie- dijo...

Felicidades, todo lo escribes tu? ahh si tuviera tiempo me la pasaria leyendo tu blog, pero lo hare luego! saludos :D

Caami *,* dijo...

Felicidades por tu premio (:
Y bueno, amé tu texto... Yo te lo he dicho ante y creo que escribes muy, muy lindo, me gusta muchísimo. Y los cambios del blog no los veo, estoy desde el móvil, pero la cabecera (lo único que veo) queda bien, ¿eeh?

Besos!

Lidia dijo...

Sí, todo ( o la mayoría, si algo no es mío lo digo) lo escribo yo y no te preocupes tienes todo el tiempo que necesites para leer el blog :)
Besoos!^^

Lidia dijo...

Muchas Gracias! *-*
Me encanta que siempre estés por aquí y me des tu opinión.
Amo que ames mi texto :)
Besoos!!^^

Anyi dijo...

felicidades por el premio!!

me gustó mucho el texto!

Gritando Sueños. dijo...

Que relato tan precioso! Te mereces el premio y mucho más! Ahora me paso por el blog de la chica ^.^

Amistad Secreto dijo...

Muchas felicidadees!
Y que sepas que me hago ya segui de tu blog, me encantó todo.. desde el primer relato que colgaste en Wambie hace tiempo del primer cap de La cima del mundo.
Así que ya tienes una nueva lectora!
Besitos :)

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